
Detenga las grietas: Cómo curar adecuadamente las pastillas de freno
Si alguna vez ha sacado una pastilla de freno del horno y ha encontrado grietas térmicas o esos molestos poros en su superficie, seguramente sabe cuán frustrante es eso. Generalmente, el problema se debe a un solo factor: el aumento excesivo de temperatura.
Si se aplica demasiado calor al material de forma rápida, o si la temperatura no es uniforme, se generan tensiones internas. La pastilla de freno, entonces, se “pelea” consigo misma. Así es como surgen fallos estructurales que arruinan los controles de calidad.
Por qué funciona el infrarrojo
Hemos descubierto que los calentadores de onda corta de alta intensidad son la solución ideal.
Imagínese un horno convencional: calienta el aire, y el aire a su vez calienta la pieza. Es un proceso lento. El infrarrojo es diferente: irradia directamente sobre el material. Al ajustar la potencia y la distancia desde la cual se aplica el calor, se puede controlar exactamente cuánto calor llega a la superficie.
El truco está en evitar el “efecto piel”. Es cuando la superficie de la pastilla de freno se endurece mientras el interior sigue estando frío. Una vez que la superficie se cierra, los gases volátiles quedan atrapados dentro. ¡Y eso genera poros!
El secreto está en utilizar un perfil de calentamiento gradual. Hay que darle a esos gases la oportunidad de escapar antes de que la resina se solidifique por completo.
Manejando las tensiones térmicas
Las grietas térmicas ocurren cuando la diferencia entre la temperatura de la superficie y la del interior es demasiado grande. Es una transición brusca para el material.
Para solucionarlo, se necesita un calentador que reaccione rápidamente.
Siempre recomiendo usar sistemas de pirometría de bucle cerrado. En lugar de adivinar, se puede monitorear la temperatura real de la superficie de la pastilla de freno en tiempo real. El controlador ajustará entonces la potencia de los calentadores. De este modo, se evitan esos “puntos calientes”, lo que significa que no hay expansión local y, lo más importante, no hay grietas.
El equilibrio a encontrar
Pero hay un problema: los calentadores de infrarrojo de alta intensidad generan una cantidad enorme de calor. Aunque esto ayuda a acelerar el proceso de curado de las pastillas de freno, también afecta negativamente al equipo.
Si el recipiente donde se encuentran las pastillas de freno no tiene una buena ventilación, el calor se acumulará dentro de la máquina. Esto afectará la precisión del proceso y, con el tiempo, dañará los calentadores. Asegúrese de que el flujo de aire sea suficiente para llevarse ese calor excesivo. Su equipo, y usted mismo, le estarán agradecidos.