
Detener la deformación: Una forma mejor de manejar el termoformado en la industria automotriz
¿Alguna vez ha sacado una pieza del molde solo para ver cómo se retuerce o vuelve a su forma original justo delante de sus ojos? Es frustrante. Por lo general, esto ocurre porque las tensiones internas no se han resuelto durante el proceso de curado. En esencia, la pieza está “luchando” contra sí misma. Para solucionar este problema, hemos dejado de utilizar el calentamiento tradicional y ahora utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta con control zonal.
Por qué el calentamiento uniforme no funciona
Los hornos convencionales aplican la misma cantidad de calor en toda la superficie. Pero los interiores de los automóviles no son simples planchas de plástico; tienen formas irregulares, bordes finos y secciones más gruesas. El resultado es que los bordes finos se sobrecalientan y se dañan, mientras que las secciones más gruesas siguen sin estar completamente curadas. Esa diferencia de temperatura es precisamente lo que causa la deformación. Lo resolvemos dividiendo el área de calentamiento en zonas independientes. Al conectar diferentes grupos de lámparas a sus propios controladores PID, se puede aplicar más energía en las areas donde es necesario y reducirla en los bordes. El objetivo es alcanzar esa temperatura óptima en toda la pieza. Cuando toda la pieza llegue a esa temperatura al mismo tiempo, sus dimensiones permanecerán estables.
Configuración adecuada
Para ello, utilizamos emisores de halógeno de cuarzo. Las lámparas de infrarrojos de onda corta son ideales, ya que no solo calientan la superficie, sino que también penetran profundamente en la resina. De esta manera, el núcleo de la pieza se cura a la misma velocidad que su superficie. Pero hay que tener cuidado con la densidad de poder. Si se aplica demasiada energía en una pequeña área, la superficie se dañará antes de que el centro de la pieza se caliente. Se trata de encontrar un equilibrio entre la potencia utilizada y la velocidad a la que se mueve la pieza.
Desventajas
El control zonal no es algo sencillo de implementar. Hace que el gabinete eléctrico se vuelva mucho más complejo. Se necesitan más contactores y termopares para controlar todo esto. Además, las lámparas de infrarrojos de alta intensidad generan una gran cantidad de calor residual. Si la ventilación no es suficiente para eliminar ese calor, los componentes electrónicos se sobrecalentarán. Confíe en mí: revise sus ventiladores antes de encender la máquina.